Inicio Salud COMO DEBEN VIAJAR NUESTRO HIJOS

COMO DEBEN VIAJAR NUESTRO HIJOS

126
Compartir

Los investigadores de la DGT y de la Universidad de Granada se llevaron una sorpresa cuando, durante una investigación sobre el uso de las sillas para niños del coche, denominadas tecnicamente Sistemas de Retención Infantil (SRI), solo un 5% de los encuestados sabía a partir de qué edad se recomienda que los menores puedan viajar en el sentido de la marcha. Y eso que los expertos coinciden. “Lo más seguro es ir a contramarcha. Es incuestionable”, asegura Antonio Lucas, portavoz del Real Automóvil Club de España (RACE). “No es que sea más seguro. Es que el único sistema que puede aspirar a la lesión cero es el de espaldas”, remacha Cristina Barroso, asesora de seguridad vial.

 

“Desde hace 20 años se sabe que, mientras que los asientos infantiles que miran hacia delante previenen, en el mejor de los casos, el 75% de las lesiones; los que miran hacia atrás llegan a evitar el 95%”, continúa la Fundación Mapfre en un informe. Pero, ¿por qué? Cuando se produce un accidente, si el menor usa un SRI en sentido a la marcha, los arneses bloquean su cuerpo. “Y la cabeza es lanzada hacia delante con una fuerza que el cuello es incapaz de soportar”, explica Barroso. De hecho, los datos de Tráfico concluyen que, hasta los dos años de edad, las lesiones más comunes entre los niños son las de cuello: “Generadas por el tamaño de la cabeza con respecto al resto del cuerpo y la fragilidad de su columna vertebral”.

 

Pero todas estas ideas se enfrentan a la realidad. “Los estudios muestran cómo el porcentaje de padres que llevan a los hijos a contramarcha es alto en los primeros meses de vida: desde que nacen hasta los 13 kilos. Pero luego instalan la silla en sentido de la marcha”, subrayó ya en 2012 un informe del RACE, que estimaba que los niños deben viajar de espaldas “al menos hasta los dos años”. Una cifra que eleva la DGT, que recomienda que lo hagan “el mayor tiempo posible”: “Hasta los 4 años si su estatura lo permite”.

 

“En caso de producirse una colisión frontal, es toda la espalda del niño la que soporta las fuerzas que se producen durante el impacto. Y no su cuello, que es mucho más vulnerable”, detalla el estudio de la Fundación Mapfre sobre este tipo de dispositivos, que también considera más seguras las sillitas a contramarcha en el caso de un accidente lateral. Solo serían más recomendables las orientadas hacia delante si se produce un choque trasero por alcance: “Pero estos son normalmente accidentes menos violentos que las colisiones frontales. De hecho, son muchísimos menos los ocupantes de vehículos que resultan grave o mortalmente lesionados en alcances traseros que los pasajeros lesionados en colisiones frontales”.

 

NORMATIVA

  • GRUPO 0 (recién nacido hasta 13 kg. aproximadamente)

Estas sillas siempre deben ir colocadas en el sentido de la marcha, ya que ofrecen una mayor protección en la cabeza, cuello y columna. Se debe cambiar la silla cuando el niño supere los 13 kg o su cabeza sobresalga del respaldo.

En el caso de los capazos deberán colocarse en los asientos posteriores en posición transversal a la marcha con la cabeza en la parte central de vehículo.

  • GRUPO 1 (de 9 A 18 kg. aproximadamente)

La silla deberá ir fija mediante el cinturón de seguridad o isofix.

  • GRUPO 2 Y 3 (de 15 hasta 36 kg aproximadamente)

Corresponde a los asientos o cojines elevadores, indicados para el momento en el que el niño es demasiado grande para una silla y demasiado pequeño para el cinturón. Funciona elevando al niño hasta la altura necesaria para utilizar al cinturón del propio vehículo.

  • A PARTIR DE 135 CM

Excepcionalmente, los niños menores de 12 años con una estatura igual o superior a 135 cm podrán utilizar directamente los cinturones de seguridad del propio vehículo. No obstante se recomienda el uso de SRI homologados a su talla y peso hasta los 150 cm

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here